El abandono temprano de la educación
El
abandono temprano de la educación es
un término del que cada vez más se habla y se intentan buscar continuos por
qués.
Para
intentar sacar algunas conclusiones sobre el tema y expresar posibles causas de
ello, he analizado las cifras de la educación en España mediante los datos
ofrecidos por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Concretamente, los
dato de la población entre 18 y 24 años que no ha completado el nivel de
Educación Secundaria y no sigue ningún tipo de educación o formación.
Lo
primero que observamos es que progresivamente, este abandono, ha ido
disminuyendo ya que en 2005 era del 31%, en 2010 superaba el 28% y en 2015 un
20%. También se aprecia que es mayor por parte de los hombres (24%) que por las
mujeres (15,8%). Sin embargo, aunque los datos hayan ido mejorando, todavía
estamos muy lejos de la media europea, siendo ésta en 2015 de un 11,1%.
Por qué se abandona
Sacando
conclusiones y opiniones personales, son muchas las causas que pueden acarrear
a la decisión de abandonar la enseñanza, casi tantas como personas que la
toman. Puede ser que sea por tener que trabajar, por problemas personales a los
que uno no se puede sobreponer, influencias de diversos tipos, pasotismo o
aburrimiento.
No
obstante, considero que la mayor parte de estos motivos tienen un denominador
común y es la inadaptabilidad de esta parte de la población al sistema
educativo. ¿O al revés? La forma de educar – que no los contenidos – sigue siendo la misma
que varias décadas atrás pese a las ocho leyes educativas en toda la
democracia. Es una educación poco moderna, que parece que se soluciona
incluyendo ordenadores y tecnologías en las aulas, pero no es lo único que
habría que hacer.
Se
crea un sistema educativo igual para todos sin tener en cuenta que cada persona
es un mundo completamente distinto, con destrezas e inquietudes diferentes. Un
sistema al que se debe adaptar todo el mundo, pero él no es capaz de adaptarse
a las necesidades individuales. Un sistema que no entiende que una persona
puede ser brillante en una determinada asignatura o tener interés por cosas que
no se imparten durante el ciclo formativo pero no ser capaz de aprobar un
examen de cualquier otra asignatura; que no entiende que eso es igual de válido
que aprobarlo todo.
Siempre
se cargan las culpas contra esa población que abandona, desmotivándolos aún más
si cabe, en lugar de pensar qué quizás son víctimas y no culpables. Entre la sociedad
se oye continuamente el término fracaso
escolar haciendo referencia a ese abandono, como si de un fracaso personal
se tratase, en vez de un fracaso del sistema educativo.

Comentarios
Publicar un comentario